Generador de códigos QR
La herramienta completa: enlaces, wifi, contacto, WhatsApp y más
Para pisos turísticos, cafeterías y salas de espera
Escribe el nombre de la red y la contraseña, y descarga una placa lista para imprimir. Tus huéspedes o clientes apuntan con la cámara del móvil y se conectan solos, sin teclear nada.
Tu web, tu carta, tu ficha de reseñas de Google, tu Instagram… cualquier enlace.
Al escanearlo, el móvil muestra el texto tal cual. Funciona sin conexión a internet.
Al escanearlo, el móvil se conecta solo. Ni la red ni la contraseña salen de tu dispositivo.
Al escanearlo se guarda el contacto en la agenda del móvil. Cuantos más datos pongas, más grande sale el código: deja en blanco lo que no necesites.
Abre una conversación de WhatsApp contigo con el mensaje ya puesto. El cliente solo tiene que darle a enviar.
Abre el correo del móvil con tu dirección ya rellenada.
Al escanearlo, el móvil marca el número directamente.
Abre el mensaje ya escrito, listo para enviar.
Vista previa · —
🔒 100 % privado — tu enlace, tu logo y los archivos se generan en tu dispositivo y no se suben a ningún servidor.
El logo o el emoji van en el centro del código, sin que deje de leerse.
Arrastra con el ratón para girarlo
Formato de las impresoras 3D modernas: lleva los dos colores dentro del archivo.
Si tienes un apartamento turístico, una cafetería o una sala de espera, conoces la escena: el huésped pregunta por el wifi, tú le dictas una contraseña de veinte caracteres con mayúsculas y guiones, y la teclea mal tres veces. O peor: el papelito pegado en la nevera, que se cae, se moja y acaba ilegible.
Un código QR de wifi resuelve eso de raíz. No es un enlace a ninguna web: el código lleva escritos dentro el nombre de la red, el tipo de seguridad y la contraseña. El móvil lo lee y se conecta directamente.
Tanto en iPhone como en Android modernos basta con abrir la cámara y apuntar: aparece un aviso de «conectarse a la red» y listo. No hace falta ninguna aplicación especial ni que el huésped tenga que descargar nada, que es justo lo que nadie quiere hacer al llegar a un alojamiento.
Piensa que ese código lo va a poder escanear cualquiera que entre en el local, y que la placa se queda ahí para siempre. Por eso no pongas la contraseña de tu red principal, esa a la que están conectados tu ordenador, tus copias de seguridad o las cámaras.
Casi todos los routers permiten crear una red de invitados en dos clics desde su panel de configuración. Es una red separada, con su propia contraseña, desde la que no se ve el resto de tus dispositivos. Pon esa en el código y quédate tranquilo.
Es la única pega real, y prefiero decírtelo antes: el código lleva la contraseña grabada dentro, así que si la cambias deja de funcionar y hay que imprimir una placa nueva. Por eso merece la pena elegir una contraseña de invitados que no vayas a tocar en mucho tiempo.
Parece lo fácil y es donde más gente falla, porque el código solo funciona si los dos datos están escritos exactamente como son. Tienes tres sitios donde mirar.
Si nunca has cambiado nada, está todo ahí, normalmente en la parte de abajo o detrás. Busca las palabras SSID o «nombre de red» para lo primero, y clave, contraseña, WPA o KEY para lo segundo. Cuidado con confundirla con el PIN del WPS o con la contraseña de administración del router, que suelen estar en la misma etiqueta y no sirven.
Si cambiaste la contraseña en su día y no la recuerdas, se mira desde el propio router. Escribe en el navegador 192.168.1.1 o 192.168.0.1 —según el modelo— y entra con el usuario y la clave de administración que trae la etiqueta. Dentro, en la sección de wifi o red inalámbrica, están el nombre y la contraseña, y desde ahí puedes copiarlos sin equivocarte.
En un ordenador con Windows se puede consultar en la configuración de red de la conexión activa. En un Mac, en el llavero de claves. Y en muchos móviles Android modernos, al pulsar sobre la red conectada aparece directamente una opción para compartirla que muestra la contraseña en pantalla.
Las mayúsculas y minúsculas cuentan, tanto en el nombre de la red como en la contraseña. Un 0 no es una O, y un 1 no es una l. Si la contraseña la copias y pegas, revisa que no se haya colado un espacio al final: es invisible y hace que el código no conecte, lo que provoca media hora de pruebas buscando el fallo donde no está.
Ya sabes que en el código debe ir la red de invitados y no la principal. Crearla es más sencillo de lo que suena y se hace una sola vez:
MiBar-Invitados. Que se distinga de la principal a simple vista.Si tu router no tiene red de invitados, la alternativa razonable es usar en la red principal una contraseña larga que no reutilices en ningún otro servicio, y asumir que quien entre en el local podrá conectarse. En ese caso, evita tener carpetas compartidas o discos de red accesibles sin contraseña.
Si el código se escanea pero el móvil no conecta, el fallo está en los datos, no en el dibujo. Por orden de frecuencia:
La forma de comprobarlo es directa: genera el código, olvida la red en tu propio móvil y vuelve a conectarte escaneando. Si funciona desde cero, funcionará para cualquiera.
Tres líneas bastan, y cada una tiene su motivo:
Sobre el sitio: que esté a la altura de los ojos y con luz. Un cartel plastificado en brillo bajo un foco es un espejo, y la cámara no verá el código; si lo plastificas, que sea en mate. Y si va a estar en una mesa, mejor inclinado que tumbado.
Para el tamaño, la regla es la misma de siempre: la décima parte de la distancia desde la que se escanea. En una mesa o un recibidor, entre 3 y 5 centímetros van sobrados. Lo tienes desarrollado en la guía de tamaño mínimo.
Sí, en los dos con la cámara normal, sin instalar nada. En iPhone desde iOS 11 y en Android desde la versión 10 de forma nativa; en Android más antiguos puede hacer falta abrir el lector de QR de Google. Es el estándar que usan todos los fabricantes.
Es tan seguro como dar la contraseña por escrito: quien vea el código, se conecta. Por eso la recomendación es poner siempre la contraseña de la red de invitados de tu router, nunca la de tu red principal. Así nadie que se conecte puede ver tus ordenadores o tus archivos compartidos.
El código deja de funcionar y hay que generar e imprimir uno nuevo, porque la contraseña va escrita dentro del propio código. Elige una contraseña de invitados estable que no pienses cambiar a menudo.
Sí. En el desplegable de seguridad elige WPA/WPA2/WPA3 para una red con contraseña, o «Red abierta» si tu wifi no tiene contraseña. El formato del código es el mismo que usan todos los móviles.
En redes ocultas el comportamiento depende del móvil y bastantes no se conectan automáticamente. Si tu red está oculta, lo más práctico es hacerla visible y proteger el acceso con una buena contraseña.
No. El código se genera íntegramente dentro de tu navegador: ni el nombre de la red ni la contraseña salen de tu dispositivo en ningún momento. Puedes comprobarlo desconectando internet después de cargar la página: la herramienta sigue funcionando.
La herramienta completa: enlaces, wifi, contacto, WhatsApp y más
Para restaurantes, tiendas y negocios locales
Para eventos, bodas, ferias y negocios
Guía práctica
Todas están en el índice de guías.