Guía

Qué tamaño mínimo debe tener un código QR para que se lea

Esta pregunta suele llegar tarde: cuando ya están impresas las quinientas tarjetas, o cuando el cartel lleva una semana en el escaparate y nadie lo escanea. La buena noticia es que hay una regla sencilla, y que el tamaño casi nunca es el problema de verdad. Vamos por partes.

La regla de la décima parte

Es la que usan las imprentas y funciona sorprendentemente bien: el código debe medir, como mínimo, la décima parte de la distancia desde la que se va a escanear.

Si alguien lo va a leer desde dos metros, el código tiene que medir unos veinte centímetros. Desde medio metro, cinco centímetros. Desde diez metros —una valla, la trasera de una furgoneta—, un metro.

Distancia de lecturaTamaño mínimoDónde pasa esto
25 cm2,5 cmTarjeta de visita, folleto en la mano
50 cm5 cmSoporte en la mesa, carta de restaurante
1 m10 cmCartel en la pared, mostrador
2 m20 cmEscaparate, panel de feria
5 m50 cmRótulo alto, lateral de furgoneta
10 m1 mValla publicitaria

Son mínimos, no objetivos. Añade un 20 o 30 % de margen y dormirás mejor.

Y un detalle que se olvida siempre: la distancia real no es la que tú imaginas. Piensa en la persona con el móvil en la mano, no en ti midiendo con la cinta métrica. En un escaparate nadie se pega al cristal; en un restaurante nadie levanta el soporte de la mesa.

El mínimo absoluto: dos centímetros

Por debajo de dos centímetros de lado, la lectura deja de ser fiable, da igual lo cerca que pongas el móvil. Los móviles modernos y con buena luz a veces leen códigos de un centímetro y medio; los móviles de hace cinco años, con la cámara rayada y en un bar en penumbra, no.

Si tu diseño no tiene sitio para dos centímetros, el problema no es el tamaño del QR: es que ese sitio no era bueno para un QR.

Lo que de verdad manda no es el tamaño: son los cuadraditos

Aquí está la explicación de casi todos los fracasos. Un código QR está formado por una rejilla de cuadraditos, que técnicamente se llaman módulos. El código más simple tiene una rejilla de 21 × 21. A medida que metes más información, la rejilla crece de cuatro en cuatro: 25 × 25, 29 × 29, 33 × 33, y así hasta 177 × 177.

Lo importante: el código no se hace más grande cuando metes más texto. Se hace más denso. Si mantienes el tamaño impreso, cada cuadradito se encoge.

Con un código de 2 centímetros, la diferencia es brutal:

Lo que metesRejilla aproximadaCuadradito a 2 cm¿Se lee?
midominio.com25 × 250,80 mmSin problema
Una dirección normal con carpeta33 × 330,60 mmBien
Dirección larga con parámetros45 × 450,44 mmJusto, riesgo
Enlace con seguimiento y campaña57 × 570,35 mmLotería

Como referencia práctica: por debajo de 0,5 mm por cuadradito empiezas a depender de la impresora y del móvil; por debajo de 0,4 mm, de la suerte; y por debajo de 0,3 mm, olvídalo salvo en impresión industrial de precisión.

La consecuencia práctica

Acortar el enlace es la forma más barata y más eficaz de arreglar un QR que no se lee. Pasar de una dirección de 90 caracteres a una de 25 puede duplicar el tamaño de cada cuadradito sin tocar el tamaño del papel. Si tu web permite una dirección corta y limpia, úsala.

El margen blanco no es decoración

Alrededor del código tiene que haber un borde libre, sin nada: ni texto, ni marco, ni el borde de la pegatina. Se llama zona de silencio y el estándar pide el equivalente a cuatro cuadraditos por cada lado.

Con cuadraditos de 0,8 mm, eso son 3,2 mm de aire por lado. No es mucho, pero si el diseñador recorta el código justo por el borde para que quepa, el lector deja de distinguir dónde empieza y dónde acaba. Después del tamaño, es la causa de fallo más común que existe.

Cuando descargas un código desde el generador, ese margen ya viene incluido en el archivo. No lo recortes.

Tabla rápida por tipo de soporte

SoporteTamaño recomendadoCuidado con
Tarjeta de visita2 – 2,5 cmEl enlace tiene que ser corto a la fuerza
Folleto o carta en mano2,5 – 3 cmPapel satinado que refleja
Soporte de mesa3,5 – 5 cmQue quede inclinado, no plano
Cartel A4 en la pared10 – 15 cmAltura: a la vista, no a los pies
Escaparate20 – 30 cmReflejos del cristal y del sol
Furgoneta o lona50 – 100 cmNadie escanea algo en movimiento
Llavero impreso en 3D4 – 5,5 cmEl relieve y el contraste entre colores

Imprimir con nitidez: PNG o SVG

Si te lo van a imprimir, pide siempre el SVG. Es un archivo vectorial: no guarda píxeles, guarda las instrucciones para dibujar los cuadrados. Se puede ampliar al tamaño de una lona y los bordes siguen siendo perfectos. Cualquier imprenta o rotulista sabe qué hacer con él.

El PNG vale para pantalla, redes sociales y para imprimir en casa a tamaño pequeño. Su límite es que está hecho de píxeles: si lo amplías más de la cuenta, los cuadraditos se emborronan por los bordes y el lector empieza a dudar. Como referencia, para imprenta se trabaja a 300 puntos por pulgada, lo que significa que un código de 3 cm necesita al menos unos 350 píxeles de lado.

Lo que nunca funciona: coger el QR pequeño de una web, guardarlo con el botón derecho y estirarlo hasta el tamaño de un cartel.

El logo del centro y la corrección de errores

Los códigos QR llevan información redundante para poder leerse aunque estén sucios o rotos. Hay cuatro niveles, y cada uno aguanta más daño:

Poner un logo en el centro es, para el lector, exactamente lo mismo que una mancha: se está comiendo parte de esa redundancia. Por eso un código con logo necesita un nivel alto de corrección, y un nivel alto significa más cuadraditos, que a igual tamaño significa cuadraditos más pequeños.

Regla sensata: que el logo no ocupe más del 20 % del ancho del código, que esté centrado y que tenga un pequeño fondo del color claro para no comerse los cuadraditos vecinos.

Cómo comprobarlo antes de gastar dinero

Cinco minutos aquí te ahorran una reimpresión entera:

Si algo falla, antes de agrandarlo prueba a acortar el enlace. Suele bastar.

En el generador puedes crear tu código y descargarlo en PNG y en SVG, con el margen correcto ya incluido y sin registrarte.

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