Guía

QR estático o dinámico: cuál te conviene y por qué

Es la decisión más importante que vas a tomar sobre tu código QR, y la mayoría de la gente la toma sin saber que la está tomando. De ella depende algo muy concreto: si el cartel que imprimas hoy seguirá funcionando dentro de tres años, o si un día cualquiera dejará de llevar a ninguna parte.

Qué es un QR estático

En un código estático, el enlace está escrito literalmente dentro del dibujo. Los cuadraditos blancos y negros son tu dirección web, codificada. Cuando alguien lo escanea, el móvil lee esos cuadraditos, reconstruye la dirección y va directo a tu página.

No hay intermediarios. Nadie sabe que se ha escaneado. Nadie puede apagarlo, cambiar el destino ni cobrarte por mantenerlo. Es, literalmente, tinta.

Qué es un QR dinámico

En un código dinámico, lo que está escrito dentro del dibujo no es tu dirección: es una dirección corta que pertenece a la empresa que te generó el código, algo del estilo qr-algo.io/a7Xk2.

Cuando alguien lo escanea, su móvil va primero al servidor de esa empresa, que anota el escaneo y después lo reenvía a tu página. Todo eso pasa en menos de un segundo, y el usuario normalmente ni se entera.

A cambio de ese rodeo consigues dos cosas de verdad útiles: puedes cambiar el destino sin reimprimir nada, y puedes ver cuántas veces se ha escaneado.

La comparación, en una tabla

EstáticoDinámico
Cambiar el destino después de imprimirNo
Contar escaneosNo
Depende de una empresa externaNoSí, totalmente
Puede dejar de funcionarNunca
Coste a largo plazoCeroSuele ser suscripción
Funciona si la empresa cierraNo
Densidad del códigoDepende de tu enlaceSiempre bajo
Quién ve los datos de quien escaneaNadieEl proveedor

Fíjate en la penúltima fila, porque tiene su gracia: como el código dinámico guarda una dirección cortísima, el dibujo sale siempre con pocos cuadraditos y por tanto muy legible, aunque tu página real tenga una dirección larguísima. Es la única ventaja técnica real del sistema, y se puede conseguir igual con un estático, como verás más abajo.

El problema de los generadores «gratis»

Aquí está el asunto que le cuesta dinero a mucha gente. Buena parte de las webs que anuncian «generador de QR gratis» generan códigos dinámicos, y no siempre lo dicen con claridad.

El modelo es simple: te dan el código sin cobrar, tú lo imprimes en mil folletos, y semanas después recibes un correo diciendo que tu prueba gratuita ha terminado y que a partir de ahora son X euros al mes. En ese momento no estás decidiendo si te merece la pena el servicio: estás decidiendo si tiras mil folletos a la basura.

Y hay un final peor, que no requiere mala fe de nadie: que la empresa cierre, la compren, cambie de dominio o simplemente apague ese producto. El código sigue impreso en tu escaparate y ya no lleva a ningún sitio. Esto pasa constantemente con servicios pequeños.

Cómo saber qué tienes en treinta segundos

Coge el móvil, escanea tu propio código y mira la dirección que aparece en pantalla antes de pulsarla. Si es tu dirección de siempre, es estático y puedes estar tranquilo. Si es un dominio corto y raro que no reconoces, es dinámico: estás pasando por un intermediario.

Cuándo te conviene cada uno

Estático, casi siempre, cuando lo que codificas no va a cambiar:

Dinámico, cuando de verdad lo necesitas:

Fuera de esos tres casos, el dinámico te está cobrando una suscripción por resolver un problema que no tienes.

El truco intermedio: lo mejor de los dos

Hay una solución que casi nadie cuenta y que es la que usa la gente que sabe: un código estático que apunta a una dirección corta de tu propio dominio, y esa dirección redirige a donde tú quieras.

En la práctica:

El día que cambie la página de destino, entras en tu panel de alojamiento y cambias la redirección. El código impreso sigue siendo válido. Y como la dirección es corta, el dibujo sale con pocos cuadraditos y muy legible.

Consigues editar el destino y no depender de nadie, porque el intermediario eres tú. Cualquier alojamiento decente permite crear redirecciones desde su panel, sin tocar código y sin coste adicional.

Lo que pierdes con el estático, dicho claro

No quiero venderte el estático como si no tuviera peros:

Cómo contar escaneos sin pagar un QR dinámico

Se puede, y es más sencillo de lo que parece. Dos maneras:

La sencilla: haz que el código apunte a una dirección que solo se pueda alcanzar por ese código, como tunegocio.com/carta. Después, en tus estadísticas de visitas, mira cuánta gente ha entrado en esa página concreta. Como nadie llega ahí escribiéndolo a mano, esas visitas son tus escaneos.

La de manual: añadir a la dirección los parámetros de campaña que entienden las herramientas de analítica. Funciona bien, pero tiene un coste: alarga la dirección y por tanto densifica el código. Si vas a imprimir pequeño, la primera opción es mejor idea.

En resumen

Para la inmensa mayoría de la gente —un bar, una tienda, un autónomo, alguien que quiere compartir su wifi o su contacto— el estático es la respuesta correcta, y la única que no te puede fallar dentro de dos años. Si necesitas poder cambiar el destino, no pagues una suscripción: monta la redirección en tu propio dominio y sigue usando un código estático.

Todos los códigos que genera esta herramienta son estáticos. El enlace va dentro del dibujo, no pasa por ningún servidor mío y seguiría funcionando aunque esta web desapareciera. Puedes leer por qué está hecha así.

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