Generador de QR en 3D
La herramienta completa, con los tres formatos
Para eventos, bodas, ferias y negocios
Pon el enlace que quieras, añade tu texto en relieve y descarga el llavero listo para imprimir, con su agujero para la anilla y los dos colores ya asignados.
Vale cualquier cosa: tu carta, tu página de reseñas de Google, tu Instagram, tu web o un texto suelto.
Al escanearlo, el móvil se conecta solo. Ni la red ni la contraseña salen de tu dispositivo.
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Objeto 3D · arrastra con el ratón para girarlo
Formato de las impresoras 3D modernas: lleva los dos colores dentro del archivo.
🔒 100 % privado — tu enlace, tu logo y los archivos se generan en tu dispositivo y no se suben a ningún servidor.
En el objeto impreso, el logo o el emoji sale en relieve como silueta, del color del código.
Se imprime en relieve, del mismo color que el código. Máximo 24 caracteres.
El llavero es el objeto promocional por excelencia: barato, se lo llevan todos y acaba en un bolsillo que se abre diez veces al día. El problema de siempre es que no hace nada. Con un QR dentro, sí: lleva a tus fotos, a tu perfil, a tu tienda o a tu formulario, y sigue funcionando meses después del evento.
Es el punto donde más gente se estrella. Un llavero es pequeño, y el código tiene que caber entero dentro: cuantos más caracteres tenga tu enlace, más cuadraditos necesita, y más pequeño sale cada uno. Por debajo de 1,5 mm por cuadradito la boquilla de la impresora redondea los bordes y el móvil deja de leerlo.
Por eso la herramienta te muestra esa medida en pantalla mientras diseñas, y la marca en rojo cuando se queda corta. Dos soluciones cuando eso pasa: agrandar el llavero (de 48 a 60 mm se nota mucho) o acortar el enlace. Un instagram.com/tunegocio ocupa mucho menos que una dirección larga llena de parámetros.
Sí. Los archivos que descargas son tuyos y puedes usarlos comercialmente sin pedir permiso ni pagar nada: imprimirlos, venderlos en Etsy o Wallapop, o hacer encargos personalizados. No llevan marca de agua ni límite de descargas. Los llaveros QR personalizados son, de hecho, de los productos que mejor se venden impresos en 3D.
Depende de la longitud del enlace. Con una dirección corta, 40 mm suele bastar; con enlaces largos hay que subir a 55 o 60 mm. La herramienta calcula el tamaño de cada cuadradito mientras diseñas y te avisa en rojo si baja de 1,5 mm, que es el límite práctico para que un móvil lo lea.
PLA para uso normal, que es fácil de imprimir y va sobrado. PETG si va a llevar mucho trote en el bolsillo o a quedarse en el coche, porque aguanta mejor el roce y el calor. Evita el PLA en salpicaderos: con el sol se puede deformar.
Sí, viene incluido en el modelo y con la medida pensada para las anillas estándar de llavero. No tienes que taladrar nada ni editar el archivo.
Sí, sin restricciones. Los archivos son tuyos y puedes usarlos con fines comerciales: venderlos, hacer encargos personalizados o regalarlos en tu negocio. No hay marcas de agua ni límite de descargas.
Muy poco: un llavero de 48 mm con 3 mm de grosor y relleno del 20 % ronda los 5–7 gramos. De una bobina de un kilo salen del orden de 150 unidades.
Sí. En el llavero impreso sale en relieve como silueta del color del código. Ten en cuenta que tapa parte de los cuadraditos, así que en piezas pequeñas conviene escanear una prueba antes de lanzar la tirada.
La herramienta completa, con los tres formatos
Para restaurantes, tiendas y negocios locales
Para pisos turísticos, cafeterías y salas de espera
Guía práctica